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24 de abril de 1915….
primer genocidio del siglo XX
Se estima que un millón
y medio de armenios fueron deportados y masacrados por el gobierno
turco.
Este no es el comienzo ni
el fin de esta horrenda historia
las masacres habían comenzado mucho tiempo antes
el no reconocimiento, la negación por parte del gobierno
turco aún continúa, luego de casi 90 años…
La humanidad entera se estremece
ante tanto relato desgarrador…
No puede haber armenio en la tierra
que no se estremezca por lo acontecido a sus antepasados, la lucha
debe continuar, y requiere de todos, mas allá de respetar
las banderas políticas de cada uno, mas allá de
los conflictos internos, mas allá de cada fecha, de cada
discusión ideológica o filosófica. esta fecha
es la fecha mas importante para los armenios, el 24 de abril marca
el intento de aniquilación de toda una nación…
pero esta nación no quiso morir, y no murió.
Quisiera ver algún
poder en el mundo destruir esta raza;
Esta pequeña tribu de gente sin importancia cuya historia
ha terminado.
Cuyas batallas han sido combatidas y perdidas
Cuyas estructuras han destruido,
Cuya literatura no es leída,
Cuya música no es escuchada,
Cuyas plegarias no se pronuncian mas.
Adelante, destruyan esta raza,
Déjennos decir que otra vez es 1915,
Hay guerra en el mundo.
Destruyan Armenia,
Vean si lo pueden hacer.
Láncenlos de sus hogares hacia el desierto,
Déjenlos sin pan ni agua.
Quemen sus casas y sus templos.
Vean si no viven de nuevo
Vean si no ríen de nuevo
Vean si los detienen de mofarse de las ideas del mundo.
Adelante, traten de destruirlos...
William Saroyan
“A la prefectura de Alepo:
Fue primeramente comunicado a Uds. Que el gobierno, por orden
del Yemiet * ha decidido destruir completamente a todos los armenios
que viven en Turquía. Aquellos que se opongan a acatar
estas órdenes no podrán permanecer en las filas
de oficiales del Imperio.
Debe ponerse fin a su existencia, cualesquiera sean los métodos
sangrientos a tomar, sin reparar en sexos o escrúpulos
de conciencia”.
15 de setiembre de 1915 Ministro
del Interior
Talaat
(Armin Wegner, der prozess Talaat
Pasha, p. 133; 1921 Berlín)
* Yemiet es el Consejo Supremos
de los “Jóvenes Turcos”
“A la prefectura de Alepo:
Todos los derechos de los armenios de vivir y trabajar en suelo
turco han sido completamente cancelados. Con respecto a esto,
el gobierno toma toda su responsabilidad y ordena no hacer excepciones
de ninguna especie, incluyendo criaturas recién nacidas”.
9 de setiembre de 1915 Ministro
del Interior
Talaat
(Armin Wegner, der prozess Talaat Pasha, p. 133; 1921 Berlín)
“El propósito del
exilio es el aniquilamiento de los armenios”
Enero de 1919, Berlín
Ministro del Interior
Talaat
“En el alma del armenio
y en su memoria
Esta herida está transformada en fortaleza inexpugnable.
Ningún otro número, ninguna herida o discusión
Podrá borrar el número 1915…
Maldición, mil maldiciones al salvaje verdugo
Maldición a su nombre, maldición a sus restos”
Marc Rycov, “Poetas rusos
sobre Armenia”, Yerevan 1979, pag. 190
Resulta difícil establecer
un inicio de las masacres contra los armenios, una fecha de comienzo
del genocidio, pero podemos tomar un momento histórico
para el mismo, que lo podemos situar en las masacres armenias
de Cilicia, centralizadas en la ciudad de Adaná. Según
el testimonio del inglés E.F: Benson, esas masacres tenían
un carácter “experimental” (del mismo autor,
“Crescent and Iron Cross”, pag. 38) dentro de la política
seguida por los turcos. Tras una intensa propaganda y provocación
por parte de personeros del gobierno y sacerdotes musulmanes (mullahs),
el 31 de marzo de 1909 comenzó la mencionada masacre, los
saqueos de los negocios, el secuestro y la violación de
las mujeres armenias. Contra una plebe turca de 30000 personas,
apenas 173 jóvenes armenios tenían la capacidad
y las armas para la autodefensa. Se incendian los barrios armenios,
la masacre duró tres días y luego ocurrió
el armisticio. En ese tiempo, el gobierno exige que los armenios
entreguen sus armas, pero los jóvenes se niegan. Viene
el cónsul inglés de Adaná y dice: “En
nombre de mi gobierno les aseguro que nada mas va a pasar. Entreguen
sus armas.”
Sobre esto, el Patriarcado Armenio
de Constantinopla, sin tener conocimiento de los hechos, telegrafía
que se debe obedecer al gobierno. Al fin, los armenios se convencen
y entregan sus armas. Luego de unos días, el 12 de abril,
los turcos, súbitamente, atacan a los armenios inermes
e indefensos y comienzan una nueva masacre, mas terrible que la
primera. Miles de armenios y asirios fueron degollados, muchos
quemados vivos. Los pueblos se amparan en las iglesias. Los turcos
derraman petróleo alrededor de las iglesias e incendian
los barrios armenios. Todas las casas comienzan a arder; sólo
los refugiados en las iglesias de piedra permanecen vivos. Luego
del fuego los turcos comienzan a romper las puertas con hachas.
En ese momento, el hermano Antoine Bioscoeur de la Iglesia Jesuita
Francesa de Adaná, donde se habían refugiado muchos
armenios, exige del gobierno que permitiera al menos trasladar
a los cristianos refugiados en las iglesias y poner fin a las
matanzas. El gobierno, para prevenirse de la intervención
extranjera, ordena parar la matanza, pero ya gran parte de los
armenios había sido masacrada.
Además de Adaná
ocurrieron masacres, saqueos y destrucciones en Tarso, Koz-Oluq,
Abd-Oglú, Misis (Mamestia), Hamidié, Osmanié,
Hasan-Beylí, Bajtché, Sai-Guechid, Antioquia, Kessab
y Kirik-Kan. Pero los armenios de Sheik-Murad, de Deort-Yol, de
Sis, de Hadjin y Kars-Pazar recurren a la autodefensa, y en heroicas
luchas se libran de la aniquilación. En Adaná y
sus alrededores el número de armenios muertos pasa de 30000.
El único responsable de este último crimen horrendo
fue el partido Unión y Progreso de los “Jóvenes
Turcos”, quienes, en su sesión secreta en Salónica,
habían decidido el exterminio de los armenios de Cilicia.
Desgraciadamente, hubo armenios que no se dieron cuenta de esta
política tan perjudicial para ellos.
El 28 de julio de 1914 empezó
la Primera Guerra Mundial. Turquía entró en guerra
como aliado de Alemania, y los armenios que vivían en el
Imperio Otomano decidieron permanecer fieles al Estado y no provocar,
por ningún motivo, el odio de los turcos. Pero los “Jóvenes
Turcos” como vimos durante la masacre de Adaná, ya
habían programado el exterminio total de los armenios y
esperaban el momento oportuno que ya se les presentó. Los
motivos del genocidio fueron:
a) El fanatismo y chauvinismo nacional surgido a causa del partido
Unión y Progreso de las “Jóvenes Turcos”.
b) Los planes de pan-islamismo y pan-turquismo fomentados por
dicho partido, quienes preveían un imperio islámico
extenso, con preponderancia de la raza turca. Para llegar a ese
propósito debían pasar sobre Armenia, por lo tanto
debía desaparecer Armenia y exterminar a su pueblo.
c) Después del Tratado de Berlín, los Estados europeos
tomaban siempre La Cuestión armenia como pretexto para
intervenir en los asuntos internos del Imperio Otomano o para
amenazar al Sultán. Por este motivo, los turcos chauvinistas
quisieron liberarse definitivamente de la Causa Armenia, masacrándolos.
d) Los intereses económicos de los europeos y comerciantes
en el Imperio Otomano, que consideraban a los armenios como rivales
importantes en el aspecto comercial. Por dicha causa los estados
europeos, como ser, Alemania Imperial e Inglaterra, favorecieron
los crímenes del gobierno turco.
Los europeos no eran sinceros
en la ayuda a los armenios, y justamente, por este motivo es que
el científico y humanista noruego Fridtjof Cansen escribía:
“¡ Ay del pueblo armenio, que fue involucrado en la
diplomacia europea. Sería mejor para él si su nombre
nunca se mencionara en labios de los diplomáticos europeos”
(Betrogenes Volk, Leipzig, 1928, pág. 334)
El genocidio se ejecutó en 1915. Se masacraba, se arruinaban
sus iglesias y monasterios, se incendiaban sus tesoros culturales,
se despedazaban niños tal como muestran tantas imágenes.
En muchas regiones como Van, Shabin Karahissar, en los montes
de Amanos, en los pueblos de Mussa-Dagh, Urfa (Edessa), Mush y
en Xaxún, los armenios, con gran heroísmo, se resistieron
al monstruoso enemigo, dando muestras de que el armenio siempre
está pronto para dar incluso la última gota de sangre
por la defensa de su libertad, de su honor, de su patria y religión.
Este pueblo, abandonado por todos y sujeto a todo tipo de crímenes,
fue echado de su patria. Toda la Armenia Occidental fue ocupada
por los turcos; pero los sobrevivientes se dispersaron por todo
el mundo y trataron de obtener una venganza moral de los turcos,
guardando su armenidad y cristianismo.
Con respecto a los armenios de Constantinopla, los turcos, teniendo
cuidado por la presencia de embajadores extranjeros, el 24 de
abril de 1915, arrestaron a los intelectuales armenios y a los
jefes espirituales y laicos y los enviaron al interior de Anatolia
para masacrarlos. Sabían bien que una colectividad sin
intelectuales y dirigentes no tendría valor.
Junto a los conductores espirituales y políticos armenios,
fueron martirizados mas de dos mil religiosos.
Los turcos quisieron también
eliminar a los armenios que vivían en Armenia Oriental,
aprovechando las luchas revolucionarias que ocurrían en
Rusia, en los años 1917-1920, por cuyo motivo éstos
no iban a poder ayudar a los armenios. En esta oportunidad, en
el mes de mayo de 1918, los armenios enfrentaron una lucha de
vida o muerte contra los turcos; y en la batalla de Sardarabad,
los armenios salieron victoriosos y se salvaron del exterminio
total, luego de lo cual, el 28 de mayo de 1918 se fundó
la República de Armenia.
En 1920, los turcos se lanzaron nuevamente al ataque, al mismo
tiempo que los azerbaidjanos. La fuerza de los armenios no era
suficiente para luchar en varios frentes de batalla. Estas luchas,
muchas veces, eran fomentadas por los imperialistas europeos.
Quedaba un solo camino para los armenios, dirigirse a Rusia, que
en ese tiempo se había transformado en un estado socialista.
El 29 de noviembre de 1920 es aceptado como el día de la
sovietización de Armenia, luego de lo cual, mas allá
de consideraciones políticas los turcos no se atrevieron
a atacar a los armenios. |