Los
comienzos de la Iglesia Armenia
Nuestro Señor Jesucristo
aconsejó a sus discípulos: “Id, pues y haced discípulos a
todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo
y del Espíritu Santo, enseñándoles a conservar todo cuanto os
he mandado y mirad que Yo estoy con vosotros todos los días hasta
el fin del mundo” (San Mateo 28, 19-20). De acuerdo a este
precepto, ellos se dispersaron por las diversas partes del mundo
para evangelizar a los paganos en las nuevas enseñanzas de Jesús.
El apóstol San Pedro, por ejemplo, fue a evangelizar en Antioquia,
Corinto y Babilonia. El historiador Eusebio de Cesarea (siglo
IV) recuerda que ha sido el primer obispo de Roma. Sus restos
se encuentran allí. El hermano de San Pedro, el apóstol Andrés,
fue a Grecia a evangelizar en las ciudades de Tracias, Escitia
y Patras de Acaya. El apóstol Santiago predicó en Jerusalén,
y su hermano menor, San Juan, fue a Efeso, etc.
Y a Armenia llegaron los dos apóstoles de Cristo,
San Tadeo y San Bartolomé, quienes fueron los primeros iluminadores
del pueblo armenio. San Tadeo se nombraba también Dídimos (mellizo)
quien era el hermano del apóstol Santo Tomás; se le ha nombrado
también Lebeos (San Mateo 10-3) y Judas de Santiago (Lucas 6-16).
Después de pasar por la ciudad de Odessa
(Urfa) llegó a Armenia entre los años 35 y 43. Por la predicación
de San Tadeo muchos armenios se convirtieron al cristianismo,
entre ellos se encontraba también Sandujt, la hija del Rey de
los de los armenios, Sanatruk. El Rey pagano comienza a perseguir
y ordena matar, luego de muchas torturas, a su hija y al apóstol
Tadeo, junto a muchos otros creyentes convertidos. Así, Santa
Sandujt fue la primera mártir armenia.
A Armenia llega también uno de los doce apóstoles
de Jesús, San Bartolomé (Mateo 13, Marcos 3, 18 y Lucas 6, 14).
Este apóstol, después de predicar entre los asirios y persas,
llega a Armenia. Gracias a su prédica, allí se forman nuevos grupos
de cristianos. En esta oportunidad, Voguhí, hermana del rey Sanatruk,
se convierte al cristianismo. El rey continúa sus persecuciones,
y durante su reinado son martirizados su hermana y San Bartolomé,
aproximadamente en el año 60. En adelante, hasta el año 301, el
cristianismo se propaga clandestinamente en Armenia.
La tumba del apóstol San Tadeo se encuentra en
el monasterio que lleva su mismo nombre, muy cerca de la frontera
con Armenia, en el territorio de Irán. Todos los años, miles de
armenios hacen su peregrinación hasta su tumba. La tumba del apóstol
San Bartolomé se encuentra en territorio ocupado por los turcos
en la ciudad de Albak, denominada Bashkale. Sobre esta tumba se
ha construido una hermosa Iglesia, y a su lado, un monasterio
que lleva su nombre, y que hoy se ha convertido en un cuartel
de las tropas turcas.
El apóstol Tadeo trajo consigo a Armenia la lanza
con que el soldado atravesó el cuerpo de Jesús cuando estaba crucificado.
Lanza, en idioma armenio se denomina Gueghard. Tiempo atrás, la
lanza se guardaba en ese monasterio, que también se llama Gueghard,
actualmente la lanza se encuentra en San Etchmiadzin, Sede Central
de la Iglesia Armenia.
San Gregorio el Iluminador (Surp Krikor
Lusavoritch - 239-325)
Tal como relatamos, a causa de las persecuciones
el cristianismo se difundía en forma secreta en Armenia. Hasta
San Gregorio el Iluminador, los armenios tuvieron sus dirigentes
que se denominaron Patriarcas, de los cuales citamos los siguientes:
S. Zemendós, S. Artrnerséh, S. Mushé, S. Sahén, S. Sabrás, S.
Levondios, S. Meruyan y otros. A principios del siglo III, en
Persia y Armenia reinaban reyers de la nobleza de los Partos.
En el año 226, el príncipe Artashir, pertenceciente a la dinastía
de los Persas Sasánidas, organiza una rebelión contra los Partos,
y saliendo victorioso, se proclama rey de Persia. Artashir intentaba
eliminar también a la dinastía de los Partos de Armenia, quienes
se habían armenizado. Él insta a un príncipe parto de nombre Anak
a conspirar contra Armenia, con la misión de asesinar al rey armenio
Josrov. Anak llega al palacio del rey de Armenia y dice que ha
escapado de las persecuciones de Artashir, pues éste ha decidido
asesinara todos los príncipes partos. El rey cree en las palabras
de Anak y lo recibe con todos los honores. Sin embargo, un día,
habiendo salido el rey de cacería, en un rincón cel bosque, Anak,
con su espada, asesina al rey de los armenios y huye.
Cuando los soldados llegan al lado del rey, éste,
en su último aliento les declara que su asesino fue Anak. Los
soldados persiguen a Anak y junto con él, matan a toda su familia.
Un niño de un año, por intermedio de su nodriza, se salva y es
llevado fuera de las fronteras de Armenia, a Cesarea. El niño
se llamaba Surén-Gregorio, y sería el Gran Iluminador de los armenios.
El rey Artashir de Persia, luego de la muerte
de Josrov (año 240), ataca sobre Armenia y asesina a toda la familia
de Josrov, excepto a sus dos hijos Trdat (Tirídates) y Josrovidujt,
que, por manos de príncipes armenios son salvados de la muerte
y llevados a Roma.
Gregorio recibe en Cesarea una educación cristiana
y se casa a los 22 años con una cristiana de nombre Mariam, y
de cuyo matrimonio nacen dos hijos, Vartanés y Aristakés. Luego
de siete años de enlace, de común acuerdo interrumpen su vida
matrimonial. Gregorio se va de Cesarea y Mariam se retira a un
convento, para llevar una vida retirada, sin ser religiosa.
Tirídates recibe en Roma una formación militar,
destacándose por su valentía. Roma quería arrebatar Armenia de
manos de los persas, y por ese motivo quiso ayudar a Tirídates
a ocupar el trono de su padre. En el año 287 Tirídates, junto
a los soldados romanos, invade Armenia; dentro de su ejército
participó también Gregorio, que colaboró como su secretario personal.
Tirídates comenzó a salir victorioso de todas sus batallas; todo
el ejército estaba colmado de alegría. Cuando llegaron a Eriza
(Erzincan), allí donde se encontraba el templo pagano de la diosa
Anahit, el rey quiso rezar y agradecer a la diosa. Mandó preparar
hermosas ofrendas florales y ordenó a su secretario personal,
Gregorio, que él mismo, personalmente realizara la ofrenda. Gregorio
se negó, aduciendo que él era cristiano y no podía adorar a diosos
paganos, sino que solamente adoraría al verdadero Dios.
El rey, sorprendido de la respuesta de Gregorio,
trató de convencerlo de buenas maneras, y al persistir Gregorio
en sus creencias cristianas, se irritó y lo sometió a bárbaras
torturas.
Este hecho llamó la atención a los príncipes sobre
la persona de Gregorio; principalmente uno de ellos, llamado Tadjat,
que anteriormente había vivido en Cesarea, logra saber quién
es Gregorio y se lo comunica al rey: -“Este hombre Gregorio
es el hijo de Anak, que mató a tu padre”.
El enojo de Tirídates ya no tenía límites, ordena
redoblar las torturas y crueldades hacia Gregorio, y lo arroja
a la mazmorra de las serpientes en la ciudad de Artashat (Jor
Virap). Estas mazmorras eran muy profundas y había insectos venenosos
y serpientes. El que fuera arrojado allí, en pocas horas moriría
con brutales padecimientos. Por la gracia de Dios, Gregorio sobrevivió
dentro de la mazmorra, donde, según la tradición, una mujer creyente
le llevaba un trozo de pan diariamente.
Las vírgenes Hripsimiants
Eran 37 vírgenes cristianas y su superiora se
llamaba Gayané. Ellas, escapando de la persecución del emperador
romano Dioleciano, llegaron a Armenia y fueron perseguidas por
el rey armenio, y, por ende, siempre cambiaban de refugio. Por
última vez se reúnen en los campos de Vagharshapat. Los soldados
de Tirídates las encuentran. Entre ellas había una joven muy bella,
de nombre Hripsimé, sobre la cual informaron al rey.
Tirídates mandó llamar a Hripsimé y, maravillado
por su belleza la solicitó en matrimonio. Hripsimé, con valentía,
le contestó: “-Yo soy cristiana y no me caso con un hombre
que es pagano y adora a ídolos hechos por el hombre”.
El rey se enojó por esta contestación, mandó llamar
a la superiora Gayané y le ordenó que convenciera a Hripsimé;
pero Gayané, por el contrario, alentó a Hripsimé y le aconsejó
que se mantuviera en su fe, y, si fuera necesario, llegara hasta
el martirio. Tirídates ordenó cortar la lengua de Gayané, sacarle
los ojos y quemarla. Terribles padecimientos sufrieron también
las otras vírgenes y de esta forma las eliminó a todas. El rey
no podía concebir que hubiera seres que pudieran oponerse a él
y pensaba que estos cristianos eran más poderosos que él.
Llevado por estos pensamientos, por seis días
consecutivos, Tirídates cayó en profunda tristeza y quiso salir
de caza para tranquilizar su espíritu. Durante la caza, Tirídates
se siente imprevistamente atacado por una ira bestial, comienza
una vida errante en el bosque, padeciendo la enfermedad llamada
licantropía, y nadie podía acercársele ni llevarlo al palacio.
Josrovidujt, su hermana, en un sueño ve una visión, en la cual
Dios le revela que solamente Gregorio, que está en la mazmorra
de Artaxata, es capaz de curar a su hermano.
El cristianismo como religión estatal
de Armenia.
Josrovidujt cuenta su sueño a los nobles del palacio,
de los cuales ninguno cree que Gregorio pueda estar vivo, pues
habían pasado 13 años desde el día que fue tirado a la mazmorra.
Sin embargo, el sueño de Josrovidujt se repite y por esto el príncipe
Ota Amatuní se dirige hacia la mazmorra y grita: -" ¿Gregorio,
estás vivo?" -" Sí, por la voluntad de Dios todavía
estoy vivo" .
Inmediatamente lo sacan y lo llevan a la corte
del rey, donde predica la religión cristiana y hace oración a
Dios para curar al rey Tirídates. Dios lo sana y Gregorio, con
sus manos lo bautiza en el cristianismo.
El rey, arrepentido de sus pecados, ordena aceptar
en toda Armenia, el cristianismo como religión oficial. Así en
el año 301, Armenia se convierte en el primer estado cristiano
del mundo. Gregorio es nombrado por el pueblo como el segundo
Iluminador de Armenia, pues los primeros iluminadores fueron los
apóstoles San Tadeo y San Bartolomé.
La fundación de Etchmiadzin (año 302)
San Gregorio hizo construir iglesias, especialmente
para guardar los cuerpos de Santa Hripsimé, Santa Gayané
y otros mártires. Cuando una noche rezaba, tuvo una visión:
desde el cielo se irradiaban rayos de luz, y el Hijo de Dios,
Jesús, con un martillo de oro en sus manos, bajaba a ese
lugar, donde se encontraba un templo pagano, y golpeaba el suelo.
Allí vio una columna y sobre ella una cruz muy luminosa.
Luego de esta visión, San Gregorio el
Iluminador, con la ayuda del rey Tirídates construyó
allí una iglesia dedicada a la Madre de Dios (año
302) y a ese lugar le denomino Etchmiadzin, que
significa “Aquí bajó el Unigénito”.
Mas tarde S. Gregorio se dirigie a Cesarea (año 302) y
de manos del Obispo locatario Levondios recibe la ordenación
como Obispo de Armenia.
Con motivo de esta ordenación, algunos
quieren ver la dependencia de la Iglesia Armenia de la sede de
Cesarea. Los griegos dicen que la Iglesia de Armenia fue dependiente
de la Iglesia de Cesarea y que en el siglo V se separó
de ella.
Los Católicos Romanos dicen que la jerarquía
de la Iglesia Armenia, en el principio dependía de Cesarea,
y luego el Papa Silvestre I le dio permiso para independizarse.
Estos conceptos están totalmente equivocados.
Con motivo de su ordenación, San Gregorio fue a Cesarea
para agradecer a la comunidad cristiana de aquella ciudad en la
cual él había sido formado y educado como cristiano.
No pudo haber ido a Roma, pues no era bien vista la conversión
de los armenios al cristianismo por los gobernantes de las provincias
romanas de Asia Menor; uno de los cuales era Maximiliando Daya,
que era extremadamente contrario a los cristianos. Este emperador
llegó a declarar la guerra contra los armenios (ver Eusebio
de Cesarea, Historia Eclesiástica). Sin embargo, sufrió
una gran derrota por parte de los armenios. Este hecho es considerado
muy importante dentro de la historia cristiana universal, puesto
que ésta fue la primera batalla en defensa de la
fe cristiana.
Los católicos romanos fundan sus objetivos
sobre un documento falso de la época de las cruzadas que
es conocido como “Documento de Concordato”.
Durante la historia se han difundido muchos documentos
de esta naturaleza, para demostrar que el Papa de Roma es el dirigente
de todas las jerarquías eclesiásticas y laicas del
mundo. De los humanistas de Europa destacamos a Lorenzo Valla,
quien contribuyó mayormente en dilucidar las falsedades
o alteraciones realizadas por la Iglesia Romana.
San Gregorio el Iluminador, en sus últimos
años llevaba una vida retirada; ya estaba muy anciano y
en su lugar había nombrado a otro Cathólicos (El
jefe máximo de la Iglesia Armenia es llamado Cathólicos),
a su hijo Aristakés. Su muerte acaeció en el año
325, mas tarde sus restos sagrados fueron esparcidos por diversas
iglesias del mundo.
La batalla de Vardanants – año
451
Esta batalla es de gran importancia para el pueblo
armenio, porque se realizó en nombre de la fe y la patria.
Esta es la segunda guerra cristiana para los armenios.
Los persas trataban por todos los medios de disgregar
a los armenios, y vieron que no iban a poder llegar a sus propósitos,
porque para ellos, aparte de la cultura,
el mayor impedimento era la fe cristiana de los
armenios. Los persas eran mazdeístas, adoraban al fuego.
Por esta razón, el rey Yaztikert II de Persia ordenó
a los armenios renunciar al cristianismo y convertirse al mazdeísmo,
y les promete aliviarlos de los impuestos como premio.
Viendo las ventajas que tendrían desde
el punto de vista político, alguno príncipes armenios
junto con el gobernante nombrado por los persas, Vasak Siuní,
deciden aceptar esta proposición y renegar del cristianismo,
con la preocupación de que ellos no iban a poder enfrentar
el asalto de los persas. La mayoría de los príncipes
y el pueblo, sin embargo, presienten el peligro de la apostasía
y la probabilidad de perder su identidad armenia, porque la religión
y la cultura armenias los diferenciaban de los persas, sobre todo,
con el asimilamiento del espíritu cristiano.
El cristianismo nacional armenio había
dejado raíces tan profundas que el cuerpo eclesiástico
escribe una carta de rechazo al Shah de Persia, en donde especifica:
“Nuestra deuda y obligación es someternos y servir
al gobierno del Shah; sin embargo, en los asuntos espirituales,
nosotros nos sometemos a Dios. No servimos a los elementos de
la tierra, ni tampoco adoramos al sol, ni a la luna, ni al viento,
ni al fuego. He aquí que nosotros estamos totalmente en
sus manos, hagan lo que quieran con nosotros. De vuestra parte
sufrimientos, de la nuestra, paciencia. Pero de esta fe (cristiana)
nadie nos puede apartar, ni los ángeles ni los hombres”.
Ante esta respuesta tan categórica el Shah
de Persia envía un gigantesco ejército hacia armenia,
para convertirlos por medio de la fuerza en su religión.
Al mando del ejército y del pueblo armenio pasa Vartán
Mamikonian. Este valiente soldado es martirizado en esta batalla.
El clero armenio también sale al campo de batalla bajo
el mando del Católicos Hovsep. En el transcurso de ésta,
se destaca por su valentía y sus fervientes mensaje patrióticos
el sacerdote Ghevond Ierets, que, después de la batalla,
en el 454, fue llevado a Persia junto con el Católicos
y otros eclesiásticos, y con la orden del Shah, fueron
decapitados. Los armenios pierden la batalla de Vardanants, sin
embargo, en las montañas continúan los enfrentamientos.
Finalmente, el Shah persa se da cuenta que es imposible hacer
cambiar de religión en forma violenta a los armenios.
De haber aceptado los armenios la religión
mazdeísta, podemos elaborar varias hipótesis acerca
de lo que hubiese ocurrido en el futuro siguiente:
- Así como los persas aceptaron el islamismo,
los armenios también se iban a convertir al islamismo.
- Dentro del gigantesco estado islámico,
el pueblo armenio-islámico no iba a poder mantener su identidad
ni desde el punto de vista cultural ni nacional.
- Como hemos visto, la proposición de apostasía
(cambio de religión) era con motivo de asimilar al pueblo
armenio a los persas. Los magos persas ya habían sido enviado
a Armenia para predicar su religión y difundir con el idioma
persa la literatura mazdeísta. Por consiguiente, los armenios,
con el tiempo iban a cambiar su idioma.

Tomando en cuenta todas estas circunstancias,
la Iglesia Armenia ha introducido entre las filas de sus santos
a Vartán Mamikonian y sus compañeros; y 1500 años
mas tarde, el gobierno de Armenia ha inmortalizado la figura de
Vartán Mamikonián en un monumento, para que las
nuevas generaciones continúen por los caminos trazados
por él.
_______________________________
Queremos expresar nuestro especial agradecimiento
al Arzobispo Hagop Kelendjian por permitirnos tomar parte de su
libro “La iglesia Armenia, fuente de fe y patriotismo” para transcribir
en esta página.
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